lunes, 24 de octubre de 2011

El afeitado perfecto




Todos hemos oído alguna vez eso de “el mejor afeitado es el de la barbería”.Y no le falta razón a ese comentario tan extendido, sobre todo entre nuestros mayores, que son los que acudían a las barberías para afeitarse, algo que hoy en día no se hace tan habitualmente. La falta de tiempo y los nuevos “aperos” de afeitado, muy eficaces y no tan peligrosos como las antiguas navajas, hacen que no necesitemos acudir al barbero para conseguir un buen afeitado.
¿Cuáles son las claves que hacen del afeitado de barbería “el afeitado perfecto”? Principalmente dos. Primero, una cuchilla siempre nueva(o recién afilada, antiguamente),y segundo, el ritual pre-afeitado y post-afeitado que realiza el barbero para preparar la cara antes del afeitado y para repararla después.
¿Qué entiendo yo por un “afeitado perfecto”?, pues el que conjuga el máximo apurado con el menor daño a la piel. Con lo cual descartamos las máquinas eléctricas, poco eficaces en el apurado y muy agresivas con la piel. Por supuesto ofrecen rapidez, algo muy demandado en nuestros días, pero, qué quieren que les diga, yo soy un enamorado de ese ritual tan nuestro, masculino y relajante que es el ponerte delante del espejo y “mimar tu cara” mientras piensas en tus cosas.
A continuación, explicaré los pasos a seguir para conseguir ese “afeitado perfecto”.
1º-Calor: Imprescindible. Ablanda y flexibiliza barba y piel. Se puede conseguir recién salido de la ducha, lavándose la cara con agua caliente o poniendo toallas húmedas en la barba (método utilizado en la barbería).

2º-Lubricación: Útil. Aplicar aceites o cremas que lubrican barba y piel para evitar fricciones que castigan la piel.

3º-Masaje pre-afeitado: Imprescindible. Espuma, gel o crema. A gusto de cada uno. Mínimo 3 minutos de masaje. Los barberos utilizamos cremas con brocha. La brocha proporciona un masaje perfecto. Súper agradable y efectivo, hace penetrar la crema hasta la raíz de la barba. Además no nos manchamos las manos. Las hay de  diferentes tipo de pelos, por este orden de mejor a peor calidad: Tejón, caballo, cerdo y sintéticas.

4º-Afeitado. Existen cuchillas de diferentes tipos y marcas, a gusto de cada uno, siendo lo más importante que las hojas estén lo más nuevas posible. Cada barba, dependiendo de la cantidad y dureza, dictaminará los usos de la cuchilla. En la barbería, por supuesto, se cambia con cada cliente. Si la piel está bien preparada, admitirá dos, incluso tres pasadas.

5º-Reparación: Imprescindible. Aclarar la cara con agua fría para calmar la piel y eliminar los restos de crema. Se pueden aplicar lociones astringentes para cicatrizar y desinfectar. Por último, siempre daremos un bálsamo o crema hidratante, antiinflamatoria, llamados after-shave, imprescindibles para reparar el castigo sufrido durante el afeitado.

Hay muchas maneras de afeitarse, pero, os aseguro que esta es la mejor manera de cuidar nuestra piel y obtener un apurado máximo. Si deseas comprobar  como se realizan estos pasos o, simplemente deseas darte el capricho de afeitarte en la barbería, no dudes en pedírmelo, disfrutarás de un relajante afeitado tradicional de barbero.

lunes, 10 de octubre de 2011

Así somos.

Ante todo,muchas gracias por tomaros la molestia de visitar nuestro blog. Espero que sea de vuestro agrado, que os entretenga y, de paso que os sepamos contar lo mejor posible nuestra filosofía de trabajo y lo que ofrecemos en nuestra peluquería. Para eso lo hemos creado, para mantener informado de nuestra actualidad a nuestros clientes, y para darnos a conocer entre los que no lo son.
Como podeis ver, nuestra peluquería es un espacio dedicado 100% al hombre.Eso es lo que yo llevo haciendo desde que tengo 14 años, cuando, todavía estudiando, acudía los fines de semana a ayudar a mi padre en su peluquería y empezaba a lavar cabezas,marcar patillas y peinar a los clientes.
Ya en aquellos momentos, tenía claro que lo mío era la peluquería de caballeros, seducido seguramente por el ambiente que encontraba entre los sillones de la peluquería; las conversaciones de actualidad, el constante sonido de las tijeras y maquinillas,la relación cliente-peluquero, y la labor creativa de mi padre, dejando siempre "perfecto" (una obsesión para él) el trabajo que realizaba al cliente.
Estamos convencidos de que el hombre necesita de un espacio excusivo, en el que sienta que todo lo que se hace y ofrece en ese sitio está pensado para él. Creemos que está tan dispuesto a que le cuiden como la mujer y, necesita que se le ofrezcan una amplia gama de servicios que pueda aprovechar.
Por eso, a parte de la peluquería y barbería, en nuestro salón ofrecemos una serie de servicios de estética, como tratamientos faciales, depilación o manicura. Habrá quien piense que esto es una moda actual, ligada a la llamada "metrosexualidad". Nada mas equivocado, puesto que ya en las antiguas barberías, en las más lujosas claro, los clientes se hacían la manicura, servicio que realizaba una señorita, normalmente mientras el barbero cortaba el cabello.
Esa es nuestra manera de ver la peluquería masculina. Queremos hacer de  nuestro salón un espacio en el que nuestros clientes entren con toda la confianza, que se sientan en un ambiente familiar al que puedan acudir a "ponerse guapos", en el que puedan encontrar todo lo que demanden para su imagen, sabiendo que aquí se trabaja para ofrecerles lo mejor.